external image 1_19.jpg

Estudio coproepidemiológico sobre parasitosis intestinal y su efecto en el estado nutricional antropométrico de los niños de Potao-Barranca. Febrero-agosto 2010.

Coproepidemiological study of intestinal parasitic and its effect on the nutritional status of children anthropometric Potao-Barranca. February-august 2010.
Carmen Alvarado Zúñiga (1), Elizabeth Paredes Cruz (2), Ana Contreras Contreras (3), Segundo Ponte Valverde (4).
1. Lic. en Enfermería. Docente de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo. Lima-Perú. Maestría en Salud Pública.
2. Lic. Obstetricia. Docente de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo. Lima-Perú. Maestría en Obstetricia
3. M.Sc. Biología. Docente de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo. Lima-Perú
4. Lic. Estadística. Docente de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo. Lima-Perú

RESUMEN

Siendo la parasitosis intestinal un problema de salud pública en el Perú, la investigación tuvo como objetivo describir las características coproparasitológicas y epidemiológicas sobre parasitosis intestinal y su efecto en el estado nutricional antropométrico en niños de Potao-Barranca. Se realizo un estudio descriptivo, correlacional, transversal. De un universo de 290 niños menores de 14 años, se obtuvo 71 casos. Se uso un cuestionario con preguntas cerradas, dicotómicas, con opciones múltiples dirigido a padres de familia, con aspectos epidemiológicos asociados a infecciones parasitarias. Se hicieron pruebas coproparasitológicas y medidas antropométricas a todos los niños. Los datos se procesaron en SPSS versión 15.0.

Se hizo un análisis univariado y bivariado. La prevalencia de parasitosis en menores de 14 fue 72%, el 58.8% presentaron monoparasitosis y 41.2% poliparasitosis. La Giardia lamblia, Enterobius vermicularis y E. coli, fueron los de mayor frecuencia. La parasitosis no tuvo relación significativa con el estado nutricional, aunque en menores de 5 años hubo desnutrición crónica en 17%, entre 5-14 años 16.7%. La desnutrición aguda fue 4.3% en menores de 5 años. El piso de tierra (X2=20.449, p<0.05), mala eliminación de excretas (X2=14.341, p<0.05) y animales en casa(X2=14.321, p<0.05), fueron significativos para la presencia de parasitosis en los niños.

Palabras Clave: Parasitosis – Estado Nutricional - Epidemiologia

ABSTRACT

Intestinal parasites being a public health problem in Peru, the study aimed to describe the characteristics and epidemiological coproparasitoscopic intestinal parasites and their effect on anthropometric nutritional status in children of Potao-Barranca. We performed a descriptive, correlational, transversal study. In a universe of 290 children under 14 years, there was 71 cases. It used a questionnaire with closed questions, dichotomous, multiple choice aimed at parents, with epidemiological aspects related to parasitic infections. Tests were conducted and anthropometric measurements coproparasitoscopic all children. The data were processed using SPSS version 15.0.

There was a univariate and bivariate analysis. The prevalence of parasitic infections in children under 14 was 72%, 58.8% and 41.2% had monoparasitosis and poliparasitosis respectively. Giardia lamblia, Enterobius vernicularis and E. coli were the most frequency. Intestinal parasites had no significant relationship with nutritional status, although under 5 chronic malnutrition was 17%, 16.7% aged 5-14 years. Acute malnutrition was 4.3% in children under 5 years. The absence of floor (X2 =20,449, p<0.05), poor excreta disposal (X2=14,341, p<0.05) and animals at home (X2 =14,321, p<0.05) were significant for the presence of parasites in children.

Keywords: Parasitic Infection - Nutritional - Epidemiology

I. INTRODUCCIÓN

Las parasitosis intestinales son un problema de salud pública en el mundo produciendo una importante morbimortalidad, que se acentúa en las poblaciones urbano-marginales, siendo el resultado de factores múltiples, tales como la mala condición socio-económica, malos hábitos higiénicos y alimentarios, saneamiento ambiental básico deficiente, casas con piso de tierra, ausencia de agua potable y desagüe, arrojo de los papeles al desmonte [Navone et al, 2009; Gozalbo et al, 2009; Alarcón et al 2010; Confalonieri et al, 1991; Botero 1994].

Aproximadamente 3 millones de niños mueren con enfermedades entéricas cada año y la mayoría sufre de enfermedades parasitarias intestinales [Gozalbo et al, 2009]. En el Perú se encuentra como una de las diez principales causas de muerte dentro de las enfermedades infecciosas intestinales. Cerca de 90 especies son comunes en niños parasitados. Según los datos registrados en el Hospital de la Provincia de Barranca el año 2009 hubo un incremento significativo de casos reportados sumando un total de 3006 casos de parasitosis. Se ha encontrado que las parasitosis producen elevados índices de morbilidad, causando retraso en el desarrollo físico y mental en los niños afectados. Según la OMS, los parásitos intestinales pueden causar malnutrición en los niños y disminuir sus posibilidades de crecer, desarrollarse y aprender [World Health Organization, 1998].

La infección parasitaria puede afectar el estado nutricional del huésped, principalmente debido a que es capaz de provocar alteraciones en su proceso nutritivo normal, imponerle demandas que crean un mayor costo nutricional o producirle una sustracción de nutrientes por parte del parásito [Vásquez, 2002]. Respecto a esto hay controversias en cuanto a si las alteraciones que producen influyen sobre el estado nutricional. Algunos estudios han mostrado un impacto benéfico del tratamiento antiparasitario sobre el estado nutricional y crecimiento de los niños, mientras que otros no han demostrado tal relación. [Batista et al, 1992; Booker et al, 1999; Stephenson et al, 2000; Stephenson et al, 1989; Solano et al, 2008]. Por todo ello el objetivo de la investigación es conocer las características epidemiológicas de la población infantil con parasitosis y ver su efecto sobre el aspecto nutricional antropométrico de los menores de 14 años del Asentamiento Humano de Potao-Barranca.

II. MATERIAL Y MÉTODOS

Se realizo un estudio observacional, prospectivo, y correlacional. Durante los meses de Febrero-Agosto del 2010, se estudió a 71 niños menores de 14 años de la comunidad de Potao del Distrito de Barranca, que cumplían con los criterios de inclusión y exclusión. Los participantes fueron seleccionados previos a una charla educativa sobre parasitosis con los padres de los niños, previa explicación de los objetivos del estudio y con el consentimiento informado de los participantes se enroló a los niños cuyos padres dieron su aprobación. Se empleó un cuestionario como instrumento de recolección para ver los aspectos epidemiológicos de las familias asociados a las infecciones parasitarias. Ésta incluyó nombre, edad, sexo, residencia actual, características de la vivienda, servicio de agua y desagüe, hacinamiento, abastecimiento de agua, lugar de eliminación de excretas y animales en la vivienda. Posteriomente a la toma de la información se cito al familiar en el Puesto de Salud de Potao para que proporcionara las muestras para el examen coproparasitológico en forma seriada. El examen se hizo por método directo microscópico, previamente se realizó el método de concentración de Berman modificado en copa y para recolección de Enterobius vermicularis se realizo el método de Graham. Las muestras fueron: diarreicas, pastosas o formadas. En la evaluación nutricional antropométrica se tomó el peso y talla de los niños y niñas que estuvieron en la investigación, los cuales se confrontaron con su edad, para lo cual se utilizaron los parámetros de crecimiento infantil de la Organización Mundial de Salud (OMS) adoptado por el Ministerio de Salud del Perú.

El análisis estadístico se realizo empleando el SPSS Versión 15. En el análisis univariado se calculó frecuencias y porcentajes para las variables categóricas y en el bivariado se buscó asociaciones entre los tipos de parásitos y las características epidemiológicas y específicamente el estado nutricional de los niños, la asociación estadística de las variables categóricas se realizó con el test de Chi-cuadrado. Un valor de p<0.05 fue considerado como el nivel crítico de significación.

III. RESULTADO

Características Epidemiológicas

Respecto a las características epidemiológicas, se tuvo que los menores de un año fueron el 19,6%, de un año el 11,8%, de dos años el 13,7%, de tres a cuatro años 15,7%, de cinco a nueve años el 19,6% y de 10 a 14 años el 19,6%. El perfil de la madre fue una mujer adulta de 28 a 37 años (43.7%), con nivel de educación primario (56.3%) y de ocupación ama de casa (95.8%), mientras que el padre es un varón adulto de 28 a 37 años (40.8%), con secundaria (64.8%) y de ocupación agricultor (83.1%).

Del total de niños que participaron se encontró que: los que vivían en condiciones de hacinamiento, el 39.2% estuvo parasitado, los que tenían viviendas con pisos de tierra, el 84.3% estuvo parasitado (X2=20.449, p< 0.05), el 37.3% con abastecimiento de agua fuera de la vivienda se encontró parasitado y el 90.2% de viviendas sin desagüe de ningún tipo presentó parasitosis (X2=14.341, p< 0.05).En cuanto a la disposición de basura, el 82.4% amontonan la basura en la calle, queman o la arrojan a la acequia, lo cual fue significativo para parasitosis (X2=28.916, p< 0.05). La parasitosis en los niños según la presencia de animales en casa fue altamente significativa (X2 = 14.321, p < 0.05). Los animales encontrados fueron perros, gatos, entre otros, lo que represento el 90.2%, respecto a la ausencia de animales en casa que fue solo 9.8% (Tabla 1).

epidemiologia_parasitosis_intestinal/caracteristicas_caracteristica_vivienda
epidemiologia_parasitosis_intestinal/caracteristicas_caracteristica_vivienda


Tabla 1. Niños parasitados según características de la vivienda (Potao – 2010) Características coproparasitológicas La prevalencia de parasitosis fue del 72%. Respecto al número de especies parasitarias por hospedador se encontró que el 58.8% presentó monoparasitosis y el 41.2% poliparasitosis (Figura 1).
epidemiologia_parasitosis_intestinal/presencia_ausencia_parasitos
epidemiologia_parasitosis_intestinal/presencia_ausencia_parasitos

Figura 1. Distribución de los niños estudiados según presencia de parásitos. Potao- 2010 Se obtiene que la población menor de 5 años tuvo un mayor porcentaje de Giardia lamblia representada en un 66%, seguida por Enterobius vermicularis en 27.7%, Entamoeba coli con 14.9%, Hyminolepis nana y Áscaris lumbricoides representada con un 10.6% cada uno. Para la población de 5 a 14 años el mayor porcentaje fue de Giardia lamblia representada en un 83.3%, seguida por Enterobius vermicularis en 41.7%, Entamoeba coli con 25%, Hyminolepis nana con 20.8% y Áscaris lumbricoides representada con un 12.5% (Figura 2).
epidemiologia_parasitosis_intestinal/tipos_de_parasitos
epidemiologia_parasitosis_intestinal/tipos_de_parasitos

Figura 2. Prevalencia de parásitos intestinales en niños (Potao – 2010) Parasitosis y su relación con el estado nutricional El estado nutricional respecto a la presencia de parasitosis no fue significativo, se encontró que el 61% fue normal y el 39% malnutridos, del total de malnutridos el 55% no presento parasitosis y solo el 33% estuvo parasitado (Tabla 2). Tabla 2. Estado nutricional de los niños, según presencia de parasitosis (Potao - 2010)
epidemiologia_parasitosis_intestinal/estado_nutricional_malnutricion
epidemiologia_parasitosis_intestinal/estado_nutricional_malnutricion

Así encontramos que en los menores de 5 años: el 63.8% fue normal, el 17% tuvo desnutrición crónica, el 12.8% sobrepeso, el 4.3% desnutrición aguda, y el 2.1% estuvo en riesgo nutricional. Mientras que en los niños de 5-14 años: el 54.2% fue normal, 16.7% tuvo desnutrición crónica, el 12.5% riesgo de delgadez, el 8.3% sobrepeso y el 8.3% tuvo obesidad (Figura 3).
epidemiologia_parasitosis_intestinal/estado_nutricional_edad
epidemiologia_parasitosis_intestinal/estado_nutricional_edad

Figura 3. Estado Nutricional en niños según grupos de edad IV. DISCUSIÓN Se reporta que la población infantil menor de 14 años presentó Parasitosis en un 72%, este resultado se compara con el de Mendoza D. y cols. [2006] y Raymundo M. y cols. [2002]. Así se demuestra que la prevalencia es alta. Se observa que los padres tienen ligeramente mayor nivel educativo que las madres, por cuanto el 56.3% de ellas solo llegaron a un nivel primario, a diferencia de los padres que llegaron a un nivel secundario en el 64.8%. Rodríguez-Guzmán LM y cols. [2000], al igual que en nuestro estudio, no encontraron diferencia en la edad de los padres, pero sí en el número de años de estudio del padre. El nivel educativo de los padres puede ser un punto importante en la prevención de enfermedades parasitarias, principalmente el de las madres, quienes asumen la carga del hogar y son las que tienen menor nivel educativo. Siendo la madre es de dedicación casi exclusiva al hogar, mientras que el padre se dedica a las labores fuera del hogar teniendo como principal ocupación la agricultura. Respecto a los niños parasitados y las características de la vivienda, se encontró que un 39,2% de las familias viven en condiciones de hacinamiento, lo cual se puede comparar a lo encontrado por Berrocal y colab. [2005]. Los que tenían viviendas con pisos de tierra el 84,3%, estuvo parasitado y fue altamente significativo (X 2 = 20.449, p<0.05), al igual que otras investigaciones donde se encontró una asociación significativa, como se sabe el contagio de los parásitos intestinales es por contacto con la tierra. El 37.3% con abastecimiento de agua fuera de la vivienda se encontró parasitado, lo que resulto relativamente significativo, así en otra investigación realizada por Berrocal y cols, [2005], con relación a la calidad del agua para consumo. Respecto al tipo de servicio higiénico, el 90.2% de viviendas sin desagüe de ningún tipo presentó parasitosis esto fue altamente significativo (X 2 = 14.341, p< 0.05) para la presencia de parasitosis. Esto es muy similar al estudio de Devera y cols. [2006]
La importancia de los sistemas de alcantarillado se debe a que la mala eliminación de las excretas puede contaminar el suelo y las aguas y causar epidemias en centros poblados urbanos y rurales, mas aun teniendo en cuenta que Potao es un poblado netamente agrícola, lo que puede contaminar los productos agrícolas. En cuanto a la disposición de basura, el 82.4% amontonan la basura en la calle, queman o la arrojan a la acequia, lo cual fue significativo para parasitosis (X2=28.916, p< 0.05), este es un factor de riesgo debido a que al dejar la basura expuesta se propagan las moscas lo que permitiría la repetición del ciclo para las infecciones parasitarias (Tabla 1). Respecto a la presencia de parasitosis en los niños que tienen animales en casa se encontró una relación altamente significativa (X2 = 14.321, p < 0.05), el 90.2% tenían animales (perros, gatos, etc.) en casa. Otros estudios sugieren que la materia fecal proveniente de los animales domésticos permanece en el suelo el tiempo suficiente como para desintegrarse y mezclarse con él, coincide con los hallazgos de Iannacone y cols. [2006].

Los resultados mostraron que los niños presentaron porcentajes muy similares según la presencia de un solo parásito o varias especies, con una pequeña diferencia a favor de la monoparasitosis con un 58.8%, mientras que el 41.2% presento poliparasitosis. Dicha situación se presenta porque estos niños están constantemente expuestos a elementos contaminantes que provocan continuamente la infección o infestación con diferentes especies de parásitos patógenos y comensales.

La población infantil tiene un alto porcentaje de parasitosis siendo la Giardia lamblia la más frecuente, tanto para el grupo de los menores de cinco años (66%) como para los niños de cinco a catorce años (83.3%). lo mismo que se encontró en otras investigaciones. Seguidamente tenemos al Enterobius vermicularis para ambos grupos, aunque ligeramente mayor en los mayores de cinco años (41.7%), posiblemente porque los niños están hacinados, además de la geofagia. La Entamoeba coli ocupa el tercer lugar con 25% en niños de cinco a catorce años ligeramente mayor al grupo de menores de 5 años, esta es una especie mayormente no patógena del genero Entamoeba que es de importancia clínica, si una persona tiene sus defensas corporales bajas o en mala nutrición. Se sabe que los niños menores de 5 años de edad con problemas de alimentación son más susceptibles de contraer complicaciones graves. La presencia de Hyminolepis nana fue más alta en los niños mayores de 5 años, en un 20.8%. Se observa más frecuentemente en niños, debido a que suelen meterse todo a la boca, lo que hace fácil su diseminación.

El Áscaris lumbricoides fue mayor en el grupo de mayores de cinco años, con un 12.5%, esto puede deberse también por la geofagia, las manos sucias, el polvo, el agua y los alimentos contaminados (Figura 2). Como hemos visto los niños parasitados pueden tener más de un parásito por lo que es importante identificar su estado nutricional, así encontramos que en niños de 0-4 años: el 63.8% es normal, mientras que en los 5-14 años es del 54.2%, sin embargo el 17% presenta desnutrición crónica en menores de cinco años y 16.7% de cinco a catorce, cifras muy cercanas a las presentadas por la INEI 2009 esto puede explicarse debido a las condiciones socioeconómicas de las familias, factores medioambientales y de saneamiento básico y la alta prevalencia de enfermedades infecciosas entre ellas las parasitarias (Figura 3).

Así mismo los menores de cinco años tienen un 4.3% de desnutrición aguda lo cual mide la adecuación del peso respecto al ideal para la talla, sin tener en cuenta la edad, lo que está asociado significativamente con problemas de salud que afectan el estado nutricional y es un indicador de la desnutrición reciente por lo cual se dice que obedece a problemas coyunturales lo que puede estar directamente relacionado con el alto porcentaje de parasitosis en esta población. Pese a tener un 39% de niños malnutridos, solo el 33% estuvo parasitado, por lo que el estado nutricional respecto a la presencia de parasitosis no fue significativo (Tabla 2). Esto concuerda con otras investigaciones donde tampoco se pudo demostrar la asociación significativa entre desnutrición y parasitosis, aunque difiere de otras donde si se obtuvo una evidencia de asociación.

V. CONCLUSIONES

• La prevalencia de parasitosis en la población infantil menor de 14 años fue de 72%, debido a que en zonas urbanas marginales como Potao existen un escaso saneamiento ambiental.
• El nivel educativo de los padres puede ser un punto importante en la prevención de enfermedades parasitarias.
• El piso de tierra, fue altamente significativo para la presencia de parasitosis debido a que en ella y a través de la materia fecal se depositan los huevos de parásitos. Pasado unos días y si la temperatura y la humedad son adecuadas.
• La mala eliminación de las excretas es altamente significativa para la infección por parasitosis, debido a que pueden contaminar el suelo y el agua, mas aun teniendo en cuenta que Potao es un poblado netamente agrícola.
• La mayoría de los niños están infectados con al menos un tipo de parásito intestinal, en primer lugar estuvo los que tenían un tipo de parásito, seguido por los que tuvieron más de 2 parásitos, siendo en su mayoría infestación por Giardia lamblia,
• En el presente estudio no se encontró asociación entre la parasitosis intestinal y la desnutrición de los niños, encontrando que los niños con parasitosis intestinal son eutróficos en un 61% en comparación con un 39% de niños con algún grado de malnutrición.
• La desnutrición crónica fue encontrada en ambos grupos entre un 16.7% a 17%, lo que denota las malas condiciones socioeconómicas, de saneamiento e infecciones parasitarias.

VI. AGRADECIMIENTO

Al Dr. Fabricio Briceño Pimentel, Director del Puesto de Salud de Potao, por su apoyo en el proceso de capacitación a las madres y tratamiento de los niños, así como al personal del establecimiento por su ayuda en la recolección de las muestras.

VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Alarcón, M., Iannacone, J. & Espinoza, Y. 2010. Parasitosis intestinal, factores de riesgo y seroprevalencia de Toxocariosis en pobladores del Parque Industrial de Huaycán, Lima, Perú. Neotropical Helminthology, vol. 4,17-36.
Batista Díaz N, López de Lama MT, Muñoz Hernaz S, Fernández Vera JR, Merino García M. Duque Hernández J. 1992. Prevalencia de enteropatógenos en guarderías as. Rev San Hig Pública: vol.66, n°5 y 6: 291-298.
Berrocal N., Herrera y Sánchez M. 2005. Parasitosis intestinal y su relación con la calidad del agua y otros factores de riesgo en niños desplazados menores de 7 años, ubicados en el municipio de Montería Córdoba 2.004. Universidad de Córdoba Facultad de Ciencias de la Salud Programas de Enfermería y Bacteriología. Pág.25.
Booker S, Peshu N, Warn PA, Mosobo M, Guyatt HL, Marsh K, et al. 1999. The epidemiology of hookworm infection and its contribution to anemia among pre-shool children on the Kenyan coast. Transo R Soc. Trop Med Hyg; vol. 93:240-246.
Botero, D.; Restrepo, M. 1994.Parasitosis Humana. 2da Ed. Comparación para Comparaciones Biológicas. Medellín Colombia.
Confalonieri U, Ferreira LF, Araujo A. 1991. Intestinal helminths in Lowland South American Indians: some evolutionary interpretations. Hum Biol; 63:863-73.
Devera, R., Mago, Y., y Al Rumien, F. 2006.Parasitosis intestinales y condiciones socio-sanitarias en niños de una comunidad rural del Estado Bolívar, Venezuela. Rev Biomed. Octubre-Diciembre; 17(4).Págs.:311-313.
Gozalbo, M., Pavón, A., Marcilla, A., Toledo, R, Muñoz-Antoli, C & Esteban, JG. 2009. Sobre el parasitismo intestinal de la población infantil del departamento de Managua (Nicaragua).p.228. Libro de Resúmenes del XIX Congreso Latinoamericano de Parasitología, Asunción, Paraguay.
Iannacone J. Benites M. y Chirinos L. 2006. Prevalencia de infección por parásitos intestinales en escolares de primaria de Santiago de Surco, Lima, Perú. Parasitología Latinoamericana. FLAP.61: 54 – 62.
Mendoza D. y cols. 2006. Prevalencia de Parasitosis Intestinal en niños de nivel primario de la Institución Educativa Juan María Rejas de la localidad Tacneña de Pachia, Perú. Revista Ciencias.
Navone, G, Gamboa, MI, López-Santoro, MS, Garraza, M, Zonta, ML & Oyhenart, EE. 2009. Parasitosis intestinales en niños del cinturón suburbano del Partido de La Plata, Argentina. p. 215. Libro de Resúmenes del XIX Congreso Latinoamericano de Parasitología, Asunción, Paraguay.
Raymundo |M.; Maco,V.; Terashima, A.; Samalvides, F; Gotuzzo, E. 2002.Prevalencia de parasitosis intestinal en niños del valle del Mantaro, Jauja, Perú. Rev. Medica Herediana v.13 n.3 Lima.
Rodríguez-Guzmán LM y cols. 2000. Parasitosis intestinal en niños seleccionados en ambulatoria de un hospital. Revista Mexic. Pediatría; 67(3); Pág.117-122.
Solano L.; Acuña I.; Barón M. y Sánchez A. 2008. Influencia de las parasitosis intestinales y otros antecedentes infecciosos sobre el estado nutricional antropométrico de niños en situación de pobreza. Parasitología Latinoamericana. FLAP.vol.63, 12-19.
Stephenson LS,Latham MC,Kurtz KM, Kinoti SN, Brigham H.1989.Treatment with a single dose of Albendazole improves growth of Kenyan schoolchildren with hookworm, Trichuris trichiura and Ascarislumbricoi.infections. AmJTropMed. Hyg; vol.41:78-87.
Stephenson LS, Latham MC, Ottesen EA. 2000.Malnutrition and parasitic helminth infections. Parasitology; 121 Supple: 23-38.
Vásquez E, Mendizábal. 2002. ¿Cómo Enriquecer el Capital Humano? Nutriendo a Nuestros Niños. En ¿Los Niños.…Primero? El gasto público social focalizado en niños y niñas en el Perú 1990-2000. Ed. Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico; Save the Children Suecia. Lima.
World Health Organization. 1998. Control of tropical diseases. Geneva: World Health Organization; 201.